Ahí viene el Aceite de Aguacate

Algunos mexicanos nos habían hablado de él, pero era como el cuento del-primo-del-hermano-de-mi-primo y no le teníamos mucha fe (las cosas como son). 

Incluso, un chef azteca nos confesó que lo usaba para dar untuosidad y realzar el sabor del aguacate que encontraba en España, aunque en ese momento pensamos ‘bah, imposible de conseguir’. 

Así que nos pusimos manos a la obra y empezamos a pensar por qué no obtener un aceite en forma virgen con el mejor fruto de aguacate, especialmente seleccionado, y aplicar los procedimientos más rigurosos.

Sabíamos de sus virtudes gastronómicas (es ese amigo noble que siempre te hace quedar bien) y que podíamos investigar sus propiedades físicas, químicas, culinarias y de toda índole. Para saber más sobre su composición hemos contactado con investigadores del Instituto de la Grasa

Y más allá viene su disfrute. Y puede ser que os guste tanto que haya una nueva pregunta en vuestra cocina: “¿y si añadimos aceite de aguacate?”.